Hay dos métodos de instalación de líneas soterradas. En el primer método, se instalan sistemas de canalización subterránea (conductos) bajo la superficie y luego, el cable se tira a través de ellos. Estos conductos pueden (o no) estar provistos de una estructura de revestimiento de concreto. El segundo método consiste en sistemas de cables subterráneos instalados directamente en el suelo.
    Corrosión anódica Las corrientes continuas (DC) de fuga pueden provenir de fuentes como operaciones de soldadura, flujos entre otras dos estructuras, y sistemas ferroviarios callejeros, como los antiguos tranvías. Este tipo de corrosión se debe a la transferencia de corriente continua desde estas fuentes al medio circundante, por lo general tierra.

    En el caso de la corrosión en cubiertas de plomo, este metal proporciona una vía de baja resistencia para la corriente continua para volver a su fuente. En algún área remota del punto donde la corriente entra en el plomo, pero cerca del punto de entrada de la corriente de fuga, la corriente sale de la vaina de plomo y recoge nuevamente la trayectoria normal de retorno de la corriente continua. Por esto, el punto de entrada de la corriente de fuga, por lo general, no da lugar a la corrosión del plomo, pero el punto de salida es frecuentemente un punto de corrosión.
    Fosas corroídas, pero limpias, son generalmente el resultado de la corrosión anódica. Los productos de este fenómeno (como óxidos, cloruros o sulfatos de plomo) son “eliminados” por el flujo de corriente. Si se encuentran productos de corrosión, generalmente son el cloruro de plomo y el sulfato de plomo, creados por el potencial positivo de la vaina de plomo que atrae a los iones de cloruro y sulfato en la tierra al metal.

    En casos severos, se puede formar peróxido de plomo, de color café chocolate, mientras que cloruros, sulfatos y carbonatos de plomo son de color blanco. Corrosión catódica
    Se encuentra menos frecuentemente que la corrosión anódica, especialmente con la eliminación de la mayoría de los sistemas ferroviarios callejeros. Se caracteriza por la corrosión del metal, que revela el movimiento entre áreas anódicas y catódicas a través del electrolito. Entre más conductor sea el electrolito, mayor tasa tiene el movimiento real y más acelerada es la velocidad de corrosión. Esta forma de corrosión es generalmente el resultado de la presencia de un alcalino o de una sal alcalina en la tierra. Si el potencial del metal supera -0,3 voltios, la corrosión catódica podría generarse en esas áreas.

    En la corrosión catódica, el metal no se elimina directamente por la corriente eléctrica, pero puede disolverse por la acción secundaria del álcali que se produce por la corriente. Los iones de hidrógeno son atraídos por el metal, pierden la carga, y se liberan en forma de gas hidrógeno. Esto resulta en una disminución en la concentración de iones de hidrógeno y la solución se vuelve alcalina.

    El producto final de la corrosión del plomo en condiciones catódicas, es frecuentemente monóxido de plomo y el carbonato de plomo/sodio. El monóxido de plomo creado de esta manera tiene un color naranja brillante/rojo e indica la corrosión catódica del plomo.

    Corrosión galvánica
    La corrosión galvánica se produce cuando dos metales diferentes en un electrolito, tienen un lazo metálico entre ellos. Un metal se convierte en el ánodo y el otro, en el cátodo. El ánodo se corroe y protege el cátodo a medida que la corriente fluye en el electrolito entre ellos. La cubierta de plomo de un cable puede convertirse en el ánodo o el cátodo de una célula galvánica. Esto puede suceder porque la cubierta de plomo está conectada a tierra a una estructura metálica hecha de un metal diferente y tiene generalmente una longitud considerable.

    Las varillas de tierra de cobre son normalmente la fuente del otro metal en la celda galvánica. La fuerza corrosiva de una célula galvánica depende de los metales que constituyen los electrodos y de la resistencia del electrolito en que existen. A menudo, este tipo de corrosión se pueden prever y evitar, manteniendo una estrecha vigilancia sobre las prácticas de construcción y la eliminación de las instalaciones que mantienen conexiones de diferentes metales entre sí en la tierra u otro electrolito.

    Por: Ing. Hernán Hernández