La seguridad en las instalaciones eléctricas depende en gran medida de los materiales que se utilizan. Una tubería no certificada, un conductor sin marca o una cinta de aislar de baja calidad, ponen en riesgo nuestra integridad física y la de terceros.

    En algunas ocasiones como electricistas nos vemos en la necesidad de realizar reparaciones de emergencia, para mantener un nivel de seguridad en conductores eléctricos con varios años de uso o bien instalados en accesorios metálicos, por ejemplo chalupas y cajas, que resultan dañados y no detectamos el problema hasta que realizamos una inspección de la instalación eléctrica detallada y profesional.

    Cuando estos casos se presentan hacemos uso generalmente de cinta aislante, sin embargo es importante mencionar que lo mejor es sustituir el o los conductores dañados. La cinta aislante o cinta de aislar, como generalmente la conocemos, es un material importante en nuestro trabajo. Se trata de una tira plástica con una solución adhesiva en una de sus caras, que sirve para cubrir la unión de los conductores eléctricos.

    Los materiales con que se fabrica son variados, existen de PVC, tela, vinil, caucho, entre otros. El de uso más común es el vinil, ya que ofrece una buena adherencia, tiene propiedad antiflama y guarda una buena memoria. Un poco más adelante explicaremos a qué se le llama memoria y la importancia que tiene.

    La cinta de aislar debe cumplir con tres características:

    Adherencia: En función directa del tipo de pegamento o goma que se integra a la cinta. Para el caso de uso eléctrico debe ser durable, no conductor, no degradable y que no tenga ninguna reacción con el cobre.

    Antiflama: Esta característica es muy importante y de gran relevancia, pues reduce el riesgo de incendio al presentarse un cortocircuito. Cuando se aplica fuego directo a la cinta de aislar, ésta debe mantenerse sin combustión durante cierto tiempo; una vez que se incendia tiene que apagarse rápidamente sin desprender goteos de material, es decir es autoextinguible.

    Memoria: Esta característica la da el tipo de material y tiene mucho que ver cuando se coloca para cubrir o aislar las uniones de los conductores. En pocas palabras, la memoria es el grado de contracción que puede tener la cinta cuando se elonga (estira) después de aplicar cierta tensión en sus extremos.

    ¿LA UTILIZAS CORRECTAMENTE?

    La correcta aplicación de la cinta de aislar inicia desde la unión de los conductores hasta la forma en que cortamos cuando terminamos de aplicarla.

    A continuación te compartimos una buena práctica para la aplicación de la cinta de aislar.

    La forma más común de unir un par de conductores es por medio de un amarre conocido como "cola de rata", pero lo correcto es mantener la unión por medio de elementos adecuados tales como: casquillos ponchables y barra de tornillos, que aseguran la conducción sin tener contacto directo entre terminales de los conductores o bien soldadura.

    Para retirar el aislamiento se debe utilizar un pelacables, esto evita riesgos y ayuda a hacer un trabajo más profesional. Ya que tenemos las puntas sin aislamiento, se realiza la unión entre ellas sin flexionar demasiado ninguno de los dos conductores.

    Finalmente se cubre la unión con la cinta de aislar; para ello debemos tener cuidado con no tocar la cara adhesiva, ya que su eficiencia puede disminuir considerablemente por efecto de la grasa corporal o suciedad en los dedos.

    La aplicación de la cinta debe comenzar por el extremo más grueso de la unión y con una vuelta completa para tener un punto firme de apoyo a una distancia aproximada de 2 cm, antes del conductor sin aislamiento.

    Posteriormente se sigue con el encintado hacia la parte más delgada de la unión, aplicando una ligera tensión a la cinta para dejarlo firme; si llegaran a quedar huecos presiona ligeramente sobre ellos para que se adhiera a la superficie; una vez que se llega al extremo más delgado se da una segunda capa en dirección al origen.

    Al estar nuevamente en el punto de partida se corta con tijeras o navaja y se adhiere sin ejercer fuerza para asegurar que esta punta no se desprenderá; en este caso, la memoria que guarda la cinta ayuda a sacar el aire del encintado mejorando la fijación sobre la unión de los conductores.

    Terminar el proceso de manera correcta es muy importante, ya que por hábito damos algunas vueltas y jalamos la cinta hasta que se rompe, pensando erróneamente que mientras más fuerza mejor fijación tendrá, sin embargo esto es una equivocación, ya que la cinta al guardar memoria tiende a regresar a su forma original y la punta comienza a desprenderse fácilmente.

    FUENTE:Por Ing. Hernán Hernández