Tubos fluorescentes T5, T8 y T12: Características y utilidades

¿Cuáles son los tubos fluorescentes T5, T8 y T12?
Las luces fluorescentes, a diferencia de las incandescentes ya en retirada, son económicas, más duraderas y consumen menos energía. Por esta razón, los tubos fluorescentes se utilizan en instalaciones industriales, comerciales y públicas. Los tipos de tubo recto más comunes son los T5, T8 y T12

Clasificación:
La letra T se utiliza delante del número para indicar que el foco fluorescente es de tipo tubo. Seguido de la letra, se encuentra el número que indica el diámetro del tubo medido en fracciones de 1 pulgada (2,5 cm). El diámetro de los tubos fluorescentes está medido en octavos de pulgada. Por ejemplo, un tubo T5 tiene un diámetro de 5/8 de pulgada (1,62 cm), un tubo T8 tiene 1 pulgada de diámetro, o 8/8, y un tubo T12 tiene un diámetro de 1 pulgada y media, es decir 12/8 (3,8 cm).

Tipo T12 Desde su invención en 1930, los tubos fluorescentes T12 son los elegidos por las empresas de construcción. El bajo costo y la duración de 20.000 horas superan ampliamente a las características de los focos incandescentes. Sin embargo, debido a que su balastro magnético es menos eficaz y el tubo es de mayor tamaño, han perdido popularidad en comparación con los tubos T8 con balastro electrónico. Los tubos T12 y T8 están disponibles en los mismos largos, sin embargo, el T12 común no opera adecuadamente con un balastro electrónico y viceversa.

Tipo T8 Los tubos fluorescentes T8 continúan aumentando su popularidad desde su introducción en Estados Unidos en 1981 y se convirtieron en los más utilizados en las empresas de construcción. La vida útil del tubo T8 iguala o excede la del T12 y, además, el tubo T8 utiliza menos energía. El tubo T8 utiliza un balastro electrónico que tiene menor consumo que el balastro magnético del tubo T12. Debido a que el balastro del tubo T8 utiliza un sistema de circuitos electrónicos, no se oyen zumbidos ni parpadea la luz como ocurre en los tubos T12 con balastros magnéticos.

Tipo T5 El tubo fluorescente T5, como el T8, utiliza un balastro electrónico. Allí termina la similitud entre ellos. El costo de un tubo T5, en especial el de alto rendimiento, es mucho más elevado que el de los tubos T8 y T12. Los tubos T5 son más cortos y no se ajustan a los dispositivos estándar. Por ejemplo, un tubo típico T5 tiene 46 pulgadas (115 cm) de longitud en lugar de 48 pulgadas (120 cm) como los T8 y los T12. Existen a la venta unos sets de conversión, con un balastro, que permiten que los tubos T5 se adapten a los dispositivos para tubos T8 y T12. Con los tubos T5 a la larga se ahorra dinero ya que tienen más vida útil y producen más luminosidad con menos voltaje. El tubo T5 mantiene al máximo su luminosidad durante casi toda la vida útil.

Tecnología LED Los tubos T5, T8 y T12 de LED (siglas en inglés de diodo emisor de luz) reemplazan a los tubos que existen en el mercado y se utilizan en los dispositivos para tubos fluorescentes. La tecnología de LED es diferente a la de los tubos fluorescentes con ventajas y desventajas. La mayor desventaja POR AHORA es el precio; cuesta alrededor de 8 veces más. Las ventajas son las siguientes: duran hasta 50.000 horas, utilizan menos energía, operan sin balastros y no contienen el peligroso mercurio que tienen los tubos fluorescentes. Como todo producto, la reducción en su costo dependerá de la mejora en la tecnología y de la demanda del consumidor.

T12 vs T10 vs T8 vs T5

Como resultado de la tabla, podemos indicar que el sistema óptimo es el T5, que además de las ventajas descritas en el cuadro presenta las siguientes mejoras:

• Reducción del diámetro del tubo en un 40% (16 mm) y optimización de la longitud en 50 mm, es decir, luminarias más pequeñas y compactas.

• Incremento de la eficiencia hasta en un 105 lm/w (factor de ballast de 1,25).
• Cambio de la temperatura óptima de flujo de 25ºC a 35ºC, resultando en la misma luminancia para todas las potencias.
• Además, el sistema T5HO entrega un 80% más de luz en el rango de 5ºC a -50ºC y puede funcionar en temperaturas ambiente de más de 65ºC.

De igual modo, podemos decir que el ballast óptimo es el electrónico, porque:
• Su consumo y peso son menores.
• Se puede controlar la cantidad de luz de las lámparas.
• Puede tener comunicación con otros equipos.
• Incrementa la frecuencia común desde 50 Hz a más de 50 kHz, lo que resulta en un aumento de un 10% del flujo luminoso.
• En comparación al ballast magnético convencional, el menor factor de potencia del ballast electrónico reduce las pérdidas, lo que se traduce en un menor nivel de calentamiento dentro de la luminaria y, por ende, en una mayor vida útil de la luminaria y del cableado.
• El encendido y funcionamiento del ballast se produce en 0,5 segundos y sin pestañeos. De igual modo, evita el efecto estroboscópico y no provoca vibraciones mecánicas en las luminarias.
• La corriente más baja contribuye a una vida útil de la lámpara más larga y a una menor reducción del flujo luminoso en el tiempo.
• El ballast electrónico inmediatamente desconecta las lámparas con fallas, previniendo que parpadeen y se recalienten.
• Opera diferentes potencias de lámparas.
• Operación silenciosa.
• Distorsión de armónicas <10%
• Factor de potencia >0.98
• Factor de ballast entre 1 y 1,25.

El problema del Mercurio (Hg) Los tubos tienen como componente el elemento químico Mercurio, el cual produce daños serios en los seres humanos y en el ambiente, y 1 mg puede contaminar 30.000 litros de agua. Como norma general, podemos decir que los tubos fluorescentes no se deben quebrar por ningún motivo.

Según la norma medioambiental europea, en particular las directivas ROHS y WEEE, los contenidos de Mercurio en lámparas fluorescentes deben ser menores a 5 mg.

Según estas regulaciones, un tubo de 36w del tipo ecológico contiene aproximadamente 3,5 mg de Hg, mientras que en el caso de los tubos estándares T10 y T12 de 40w, el contenido está entre 6 y 12 mg, aproximadamente. En cambio, las nuevas tecnologías de tubos T5 tienen menos de 1,4 mg por tubo.
En Chile, la normativa aplicable al desecho de los tubos corresponde el Decreto Supremo Nº 148, y aún no se pueden reciclar en el país. El tratamiento para el tipo de residuos de lámparas y tubos fluorescentes con Mercurio es el de estabilización, solidificación y posterior confinamiento en depósitos de seguridad con control de lixiviado constante. Todo esto hecho a través de empresas especializadas.
Conclusión
Debido a todos los temas enumerados, surgen como opción:
1. Si está utilizando tecnología T10, tubos de 40w o 20w, cambiar por tubos T8 36w o 18w.
2. Si es factible, cambiar los ballasts magnéticos por ballasts electrónicos.

3. Si cuenta con más recursos o se trata de un proyecto nuevo, cambiar por tecnología T5, que bajo todos los parámetros vistos anteriormente parece ser la mejor opción en relación a la fluorescencia actual.
4. Si se encuentra en la disyuntiva de especificar, comprar o pedir un producto que tenga tecnología fluorescente, pedir siempre tecnología T8 o T5 electrónica.
5. Erradicar los conceptos T10, T12, 40w y 20w de sus futuras peticiones de material.

Agradecimientos a Paulina Barría, Arquitecto PUC, Diplomada en Diseño de Iluminación.