Ballast electrónicos v/s interferencias

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Las diversas ventajas presentadas por los ballasts electrónicos, tales como: bajo consumo de energía, confort visual por ausencia del efecto flicker, bajo nivel de ruido audible, dimensiones y peso reducidos, llevan al ballast electrónico a ser el producto escogido en la mayoría de las especificaciones actuales.

La ventaja adquirida por el ballast electrónico sobre el ballast electromagnético se basa en la frecuencia de operación en la que el ballast electrónico trabaja.

El ballast electromagnético entrega a la lámpara una frecuencia de operación igual a la de la red eléctrica, 50 Hz, el ballast electrónico en cambio entrega una corriente y una tensión en frecuencia muy superior a la frecuencia de la red, por sobre los 20.000 Hz.

Si, por un lado, tal frecuencia permite al ballast electrónico no emitir ruido audible y aumentar la eficiencia luminosa de la lámpara fluorescente, por otro lado, el hecho de trabajar en alta frecuencia coloca a las ballasts electrónicos como fuente de posibles interferencias electromagnéticas.

¿Qué es la Interferencia Electromagnética (EMI)?
Es una perturbación de origen electromagnético cuyo efecto causa una degradación en el desempeño y/o funcionamiento normal de un componente, dispositivo, equipamiento o sistema electrónico.
Subgrupos:

Emisión radiada (RE)
Emisión conducida (CE)
Susceptibilidad radiada (RS)
Susceptibilidad conducida (CS)
¿Qué es la Compatibilidad Electromagnética (EMC)?
Es la capacidad de un equipo electrónico de funcionar en un determinado ambiente electromagnético correctamente, sin perturbar y ser perturbado por otros equipos adyacentes.

Objetivos EMC:
• No causar interferencias en otros sistemas
• No ser susceptibles a emisiones de otros sistemas
• No causarse interferencia el mismo

¿Cuáles son las interferencias que puede causar el ballast electrónico?
Interferencia a través de la emisión conducida (CE):
Tal interferencia es conducida a través de los cables de alimentación del ballast electrónico y podrá afectar a los equipos que se encuentran conectados a la misma red.

Interferencia a través de la emisión radiada (RE): En este caso el ballast electrónico emite radiación e interferencia y podrá interferir en aparatos electrónicos adyacentes. Un ejemplo bien común de tal emisión e interferencia, es la que presentan algunos ballasts electrónicos en sistemas anti-hurto de establecimientos comerciales.


¿Cómo garantizar que el modelo de ballast electrónico escogido no cause interferencia?
El único modo de garantizar que el modelo de ballast electrónico escogido no causará interferencias en otros aparatos, es utilizar ballasts electrónicos que cumplan las normas internacionales, presentando niveles de interferencia bajo los límites pre-establecidos.

La norma comúnmente utilizada para los ballasts electrónicos es la norma FCC (Federal Communication Commission), 47 CFR parte 18, ella determina los límites de interferencia conducida por un ballast electrónico.

¿Y las pérdidas? Tal como se mencionó en el primer párrafo, quizás una de las principales ventajas del ballast electrónico sobre el ballast electromagnético son las menores pérdidas. Valor que toma relevancia en la actualidad, tomando en consideración la tendencia hacia la búsqueda de equipos que hagan un uso eficiente de la energía.
El primer y principal impacto, dice relación con las menores perdidas, las cuales nominalmente pueden llegar a ser un 30% más bajas, por lo tanto, si consideramos grandes superficies con una gran cantidad de equipos de iluminación fluorescente, es fácil imaginar la magnitud de este ahorro.
Asociado a lo anterior, estas menores perdidas también se traducen en una mayor eficiencia de los sistemas de aire acondicionado, ya que el calor liberado es mucho menor.

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